Hoy es luna nueva, sí es el inicio de un ciclo de aproximadamente 29 días, un momento que nos recuerda que como este satélite, también nosotros tenemos la oportunidad de renovarnos, que no somos seres estáticos sino que vivimos en permanente cambio, transformándonos a través de zonas de luz y de oscuridad. En la primaria nos enseñaron que la luna no tienen luz propia sino que esta refleja la luz del sol, que imagen más bonita para trasladarla al rol que los seres humanos tenemos en este mundo: reflejar la luz divina. 

Yo soy la primera en pensar que tenemos un potencial ilimitado que descubrir a lo largo de la vida, ¡sí tu lo tienes! pero eso no quiere decir que revelarlo sea un trabajo fácil, pues mantenerse en equilibrio es una de las habilidades que más entrenamiento requiere para no enloquecernos haciendo malabares con las situaciones de la vida, sino logrando generar un balance físico y emocional que surge desde la sensación de estar enraizado y sostenido. 

Lo cierto es que no estás solo en esta sensación, en la encuesta de Instagram que hice ayer cuando les pregunté ¿cómo se sienten hoy? la mayoría respondió ansiosos y no me sorprende descubrirlo, de hecho, te lo cuento porque tengo la certeza que podemos acompañarnos para aprender a reconocer y observar lo que pasa en tu cuerpo y en tu mente, y una vez identificadas las sensaciones hacer pequeños ajustes que te permitan regresar al equilibrio. Una de las mejores formas que he encontrado para hacerlo es a través de la práctica de asanas (Todavía puedes sumarte al último ciclo de yoga online del año).

No se trata de tener siempre todo bajo control, en absoluta rigidez, ni mucho menos de perfección, sino de aprender que como esta noche que no hay luz en el cielo, nosotros también pasamos por momentos oscuros pero siempre regresamos a la luz, es parte de nuestra naturaleza. 

Aprovecha estos dos días de “black mooning” (desde hoy jueves al atardecer hasta el viernes) para definir algunos ajustes que aporten a tu equilibrio con este sencillo ritual: 

Regálate 30 minutos para conectarte con tu respiración, pon un poco de música, enciende una vela y siéntate en silencio, no tienes que hacer nada solo darte cuenta que estás vivo gracias a tu respiración, mientras llevas toda tu atención a su ritmo, mantente observando hasta que estés tan relajado como las olas de un mar tranquilo. Entonces abre los ojos y con lápiz y papel en mano haz una lista de tres acciones que puedes hacer para encontrar balance en tu vida, comprométete con ellas hasta la próxima luna nueva!.  

Como dice una canción de Natalia Lafourcade: “Para qué sufrir si no hace falta”, recuerda que la felicidad es un estado que depende 100% de ti, solo debes aprender a habitarlo.

Apuntes místicos:

Este ciclo lunar marca el inicio del mes de Kislev en el calendario hebreo, que inicia el próximo viernes, y llega cargado de la energía de los milagros, ¿Qué tanto estás reconociendo los milagros de tu vida? Si quieres que profundicemos más en esta idea déjame saber en los comentarios. 

 

PD: Me alegra mucho que inauguremos este espacio de conversación, ¿sobre qué temas te gustaría leer por aquí? Deja tu opinión en los comentarios, esta es una invitación a construir colectivamente este Blog y no puedo hacerlo sin ti.